Hoy te hablaré del arte de elegir tus palabras para modificar la perspectiva que tienes ante aquellas situaciones que habitualmente te incomodan e iniciar así un cambio positivo para afrontar mejor lo que te toca. Para ello, te enseñaré cómo realizar pequeños ajustes en tu lenguaje que te ayudarán a distanciarte de comportamientos limitantes que surgen como respuesta a lo que te dices, encontrando el enfoque constructivo detrás de cualquier circunstancia que te desagrade.
Del problema al objetivo
Allí donde pones el foco de atención es hacia donde diriges tus recursos internos para que se movilicen. Por tanto, si diriges tu atención hacia el problema, crearás una imagen mental de este y tus recursos estarán dedicados exclusivamente a examinar el problema, una y otra vez, consumiendo toda tu energía de forma inadecuada debido a tu enfoque.
Por ejemplo, podrías decirte «me pone nervioso hablar en público», pensando en una presentación que has de realizar ante cientos de personas o, alternativamente, podrías elegir decirte «cuanto más practique la presentación, más seguro me sentiré hablando en público». Es decir, la circunstancia no cambia, pero sí cambia el significado que le das pues, en el segundo de los casos, tu atención pasa a centrarse en un lugar creativo en el que sí puedes actuar y deja de mirar hacia el problema o, al menos, el problema deja de encontrarse en un primer plano.
Para dominar este arte, primeramente será necesario que te hagas consciente de lo que dices, detectando lo que te limita de lo que dices (lo que enfocas de forma negativa a través del lenguaje) y, después, que practiques cambios hacia un enfoque que contemple la meta y no el problema, mejorando con ello cómo te sientes y lo que haces.
En la siguiente tabla encontrarás ejemplos con alternativas de diversas áreas de la vida cotidiana, para que tengas un amplio repertorio que te sirva de modelo a la hora de adaptarlo a tus propias necesidades.
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Enfoque hostil del lenguaje |
Enfoque constructivo del lenguaje |
| «¿Por qué me encuentro mal?» | «¿Cómo puedo estar bien?» / «¿Qué puedo aprender de cómo me siento?» |
| «Es una mala persona» | «Ha elegido las palabras incorrectas» |
| «He suspendido el examen porque soy idiota» | «No era la nota que esperaba, pero todo el mundo tropieza de vez en cuando» |
| «Odio mi trabajo» | «Estoy agradecido por tener un trabajo que me haga levantarme cada día y me permita obtener ingresos para vivir de forma autónoma» |
| «No estoy lo suficientemente cualificado» | «Puedo aprender cosas nuevas» |
| «Me ha dejado, ya nadie me querrá» / «Me ha dejado porque no valgo la pena» / «Me ha dejado porque no soy lo suficientemente bueno» | «Estoy disponible de nuevo» / «He aprendido mucho de mí mismo en esta relación para aplicar cuando una nueva comience» |
| «Este niño es agotador» | «Este niño está lleno de vida» |
| «Mis padres son mayores y necesitan mi ayuda» | «Mis padres son adultos y pueden hacerlo por sí mismos» |
| «Estoy deprimido» | «Necesito recargar las pilas para emocionarme de nuevo con la vida» |
| «Siempre lo dejo todo a medias» | «Todavía no he encontrado algo que me motive lo suficiente» |
| «No podré hacerlo» | «Todavía no sé si podré hacerlo, pero lo intentaré» |
| «La vida me presenta demasiados problemas» | «La vida me presenta nuevas oportunidades» |
| «Me he quedado sin trabajo, nadie me llamará, soy demasiado mayor para estar en paro» | «Ahora tengo el tiempo que siempre he deseado para prestarme atención y abrirme a oportunidades que antes no veía» |
| «Me ha salido fatal» | «Queda lugar para mejora» |
| «¿A cuánto asciende el daño?» | «¿Cuál es el precio?» |
| «Lo intentaré / lo estoy intentando» | «Lo haré / lo estoy haciendo» |
| «Me siento frustrado» | «Lo haré de otra forma» |
| «No soy bueno en esto» | «Estoy aprendiendo a hacerlo» / «Hasta ahora no era bueno en esto» |
| «Estoy en crisis» | «Tengo la oportunidad de mejorar mi vida» |
| «Detesto el tráfico, siempre me hace llegar tarde» | «Mejor tarde que nunca» |
| «Mucha gente me critica» | «La gente me presta atención» |
| «Soy una perfeccionista» | «Soy cuidadosa con lo que hago» |
| «Es imposible trabajar con ese alumno, se pasa la clase interrumpiendo» | «Ese alumno tiene mucho que decir» |
| «No tengo tiempo para salir con mis amigos» | «He elegido priorizar a mi familia» |
Enfocarse en lo positivo requiere práctica y no va de ponerse unas gafas con los cristales de color rosa, sino de librarnos de la tendencia general a sentirnos víctimas de las circunstancias para centrarnos en nuestras capacidades adultas.
Puede que las circunstancias sean exigentes, la vida humana lo es, pero estoy segura de que este truco cambiará cómo te enfrentas a ellas. Y si quieres ampliar tus herramientas con más técnicas como esta, el libro «Más Vale Bueno Por Conocer» está lleno de oportunidades para ti.

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