¿Quieres ordenar tu vida? Comienza por tus cajones

¿Quieres ordenar tu vida? Comienza por tus cajones

El orden es físico o material (cajones, ropa que no se usa, objetos acumulados en la cocina o debajo de la cama, etc.) y también inmaterial (¿cuidas a tu pareja como si fueses su padre o su madre?, ¿tratas a tus padres como si fuesen tus hijos?, ¿el trabajo te deja agotado porque careces de horarios u objetivos claros?, etc.).

Hoy te hablaré del primer tipo de orden, el que permite que los espacios en los que te desarrollas, alimentas o descansas estén alineados con el tipo de vida que quieres llevar. Porque, cuando existe caos a tu alrededor, existe caos dentro de ti y será esencial incorporar estructura en esos espacios, en cada ámbito de tu vida, para incorporar la belleza y la calma que necesitas.afirmaciones para dormir autoestima y bienestar

Tu casa, tus cajones y tus armarios hablan de lo que pasa dentro de ti. Si, por ejemplo, has vinculado el término felicidad a cuánto tienes, estarán llenos de objetos adquiridos en compras emocionales o con las que pretendías darte valor ante otros por lo que posees (¿quizás prendas de ropa en las que todavía cuelgan las etiquetas?, ¿puede que muebles que ni siquiera tienen función o mantienes «por apariencia»?).

Por otro lado, si no eres capaz de dejar de mirar tu pasado, tu casa estará llena de objetos que no tienen vida hoy, objetos que habrás guardado «por pena» o «por si acaso» (¿ropa de familiares muertos?, ¿apuntes del colegio de tus hijos, que ya pasan de los 40?).

Y, si sientes que vives en la carencia, mirando siempre hacia el miedo que te produce la posibilidad de tener menos y empeorar tu situación, acumularás objetos que tirarías a la basura por su estado o porque no los utilizas (¿puede que platos o vasos resquebrajados?, ¿quizás cientos de tuppers desparejados de sus tapas?), pero el miedo a la carencia te puede…

El ruido de objetos, por aquí y por allá, sale de tu interior y se va directo al interior de tus cajones y a los rincones de tu casa. Y las necesidades emocionales no se materializan.

¿Quieres reducir el ruido en tu vida? Adapta los siguientes pasos para que funcionen para ti.

  1. Revisa lo que tienes y conserva solo aquello con lo que te sientas bien o tenga un uso real, desechando todo lo demás. Si te cuesta desechar ciertos objetos, puedes despedirte de ellos agradeciéndoles verbalmente todo lo que han hecho por ti y eligiendo pasar página.
  2. Mantén el orden visual general y, cuanto menos objetos a la vista, mejor.
  3. A partir de ahora, adquiere o mantén solo objetos que vayas a utilizar.

Yo aprovecho el regreso de vacaciones de verano para entrar en mi propio modo mantenimiento «ON» con lo que pueda haberse acumulado durante el año. Y, si me toca pasear por un centro comercial (aunque no sea mi lugar predilecto para pasar el rato) y me gusta algo, en vez de sufrir una pataleta emocional y decirme «¡lo quiero y lo quiero ya, porque me lo merezco!», simplemente me pregunto: «¿lo necesito?». Esa pregunta marca la diferencia mientras sigo caminando sin nuevos objetos de dudosa necesidad en la mochila.

Ordenar espacios, reducir el deseo de acumular y el consumo compulsivo tiene extraordinarias consecuencias para el bienestar y una de ellas es que nos hace más respetuosos con el valor del tiempo, del dinero y con el planeta.

Un estilo de vida que recorta lo que no da valor real (objetos, redes sociales, personas, tareas) y que, como no da valor, ocupa espacio para algo nuevo (y habitualmente intangible), es lo único que necesitas para caminar sintiéndote bien con lo que ya tienes.

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