Mejora la comunicación con tu pareja en 5 sencillos pasos

Mejora la comunicación con tu pareja en 5 sencillos pasos

Si tu vida en pareja no fluye como te gustaría, toma nota de estos sencillos pasos que marcarán la diferencia en vuestra relación.

PASO 1

En las situaciones adversas, antes de centrarte en lo que el otro hace o deja de hacer y saltar a verbalizar algo que lo empeore todo, reconoce tu propio comportamiento y, sobre todo, identifica tus desencadenantes: ¿qué hechos te «hacen saltar»? Podría ser algo que seas capaz de identificar en el exterior o un mero pensamiento silencioso de tu parte…

Reflexionar acerca de tus patrones te permitirá ubicar situaciones que no gestionas del mejor modo posible y que puede que desconozcas conscientemente. Después, podrás realizar los ajustes que sean necesarios o adquirir estrategias para afrontarlos mejor.

Entre todas las estrategias posibles, hablar abiertamente acerca de las necesidades y los límites de cada cual, suele ser un paso imprescindible en una relación de pareja. En ocasiones, será tan sencillo como decirle a la otra parte: «no eres tú, pero no llevo nada bien eso que haces, porque cuando lo haces…» y «¿podrías tenerlo en cuenta, por favor?».

Cuando cada uno se hace responsable de su parte y reconoce su propia necesidad subyacente, aprendiendo a expresarla de forma pacífica, se trabaja hacia la resolución y se evita la innecesaria escalada del conflicto en la pareja.

  • Si te interesa profundizar en este paso, lee el capítulo «El arte de los límites personales» (pág. 123-153) en el libro que encontrarás en este enlace.

PASO 2

Utiliza enunciados que comiencen por «yo» para expresar tus pensamientos y sentimientos, en lugar de culpar a la otra parte con lenguaje acusatorio. Por ejemplo, en vez de «me vuelves loca», podrías decir «me enfado cuando haces esto; no sé por qué, pero es así».

Este sencillo gesto no solo ayudará a que la otra parte deje de considerar tus enunciados como una amenaza que haga que su reacción se intensifique, sino que a ti te permitirá recordarte que tus emociones y comportamientos te pertenecen, por tanto, puedes modificarlos.

Pensar que la gente puede hacernos sentir mal por lo que nos dice o por cómo se comporta, justificar lo que hacemos de forma mejorable porque otros «nos han provocado», así como considerar que podemos hacer daño por lo que decimos o hacemos, son prácticas muy extendidas en la comunicación interpersonal y, al final del día, perpetúan la represión emocional y la lucha entre supuestas víctimas y supuestos verdugos en lugar de crecimiento.

Aunque la otra parte puede ser corresponsable del juego (en el que tú también participas) y busque darte donde más te duele si te conoce bien, siempre podrás elegir no picar el cebo respondiendo desde el «yo» y, por ejemplo, continuando con el establecimiento de un nuevo límite que contemple la expresión de una necesidad + la petición de un cambio a la otra parte.

  • Si te interesa profundizar en este paso, lee las páginas 176 a 180 dentro del capítulo «Facilitando el cambio positivo gracias a tu lenguaje» que encontrarás en este enlace.

PASO 3

Aborda los desacuerdos como una oportunidad de crecimiento propio y céntrate en encontrar una solución en lugar de enfocarte en construir argumentos ganadores. Una frase que podría ayudarte, si no se te ocurre alternativa, es: «¿cómo podemos encontrar una solución que funcione para ambos?».

Para completar este paso, te invito a leer el artículo «¿Qué le ocurrió a Cenicienta después de casarse con el Príncipe Azul?», que te invita a reinventar tu perspectiva acerca del significado de los desacuerdos y del conflicto en la pareja, evolucionando el concepto de «amor infantil» congelado en el tiempo que muchos adultos todavía contemplan.

PASO 4

Considera la perspectiva de tu pareja (o finge que la consideras), aunque no estés de acuerdo con ella. La otra parte se sentirá «escuchada» si aprendes a:

  1. respetar lo que dice sin interrumpirle (si os resulta complejo, estableced verbalmente la existencia de turnos de palabra).
  2. discrepar pacíficamente. Para ello, toma nota de estas sencillísimas técnicas:
  3. soltar el control y aceptar que no puedes cambiar lo que otros piensan, hacen y tampoco puedes elegir los resultados que obtienes ante cada situación. Si esto «te saca de quicio», será una oportunidad para que aprendas a centrarte en lo que puedes y no puedes cambiar de lo que te rodea, en lugar de gastar energía luchando contra molinos de viento.

PASO 5

Programa actividades con tu pareja que renueven vuestras interacciones habituales y traigan alegría y satisfacción a vuestra relación, contribuyendo a vuestro propósito juntos.

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