Te propongo un recorrido por las necesidades humanas descritas por Abraham Maslow, Eric Berne, Christian Fleche y Marshall Rosenberg, distintos autores, conceptos y enfoques que confluyen en dos ideas centrales:
- satisfacer las necesidades propias es cuestión de supervivencia (por eso es tan importante marcar la diferencia entre lo que se quiere y lo que se necesita, pues creyendo que necesitamos lo que queremos generaremos codependencia).
- las necesidades propias no han de ser sacrificadas en beneficio de las necesidades de los demás (a pesar de creencias como «hay que agradar a los demás o ser complacientes»), porque de una necesidad real dependerá nuestro bienestar y, ulteriormente, la subsistencia.
La pirámide de necesidades de Maslow
En Neurolingüística, tomamos frecuentemente la pirámide de necesidades de Maslow como punto de partida para hablar de las necesidades humanas, aunque muchos prefieren utilizarla para medir el nivel de crecimiento de un individuo a lo largo de su vida.
Según Maslow, cada estrato de la pirámide, compuesta de cinco niveles por orden de prioridad de abajo hacia arriba, ha de cumplirse antes de que un estrato superior pueda ser alcanzado y, cuando todos los estratos de necesidades se cumplan, la persona obtendrá la autorrealización, que no será una necesidad para todos, sino para una gran minoría, según Maslow.

- Las necesidades fisiológicas o biológicas están en la base de su pirámide como requerimientos fundamentales para que el cuerpo humano pueda funcionar (aire, agua potable, comida, ropa y refugio).
- Las necesidades de seguridad y protección incluyen seguridad personal física y económica, como el empleo o la salud.
- Las necesidades de amor y pertenencia, también identificadas como «necesidades sociales», incluyen amistad, intimidad, familia, sensación de estar conectado o pertenencia.
- Las necesidades de estima incluyen autoestima, respeto, reconocimiento, status, fuerza y libertad.
- Por último, la necesidad de autorrealización es el deseo de llegar a ser «mi mejor yo».
Las necesidades humanas según Eric Berne
Berne habla de dos necesidades fundamentales: estimulación (a la que se refiere con el término «caricias») y estructuración del tiempo.
La necesidad de reconocimiento o «caricias»
Según Berne, necesitamos ser estimulados física y mentalmente, recibiendo «caricias» de forma constante, un término que nace de la necesidad infantil por el contacto físico para la supervivencia y cuyo equivalente adulto sería el reconocimiento. La privación de este tipo de estímulos podría llevar tanto a problemas psicológicos, como biológicos o alteraciones del organismo.
La necesidad de caricias no es solo positiva (ej. una sonrisa, un abrazo o un elogio), sino que también engloba estímulos negativos como insultos o el ceño fruncido, pues la persona solo pretende que su existencia se reconozca, ya sea en positivo o en negativo y, al final del día, cualquier tipo de «caricia», placentera o dolorosa, le servirá para alimentar su «hambre de estímulos» o «apetito de reconocimiento».
- Piensa en un niño que no recibe el suficiente contacto físico porque sus padres son distantes. El niño, a quien le gustaría que le diesen un abrazo, buscará un modo alternativo de obtener caricias, como ponerse a tirar cosas al suelo o comportarse de formas que capten la atención negativa de sus padres. Si la conducta funciona, la repetirá movido por su «hambre de estímulos».
Cada individuo habrá definido internamente cuántas caricias necesita para que todo fluya en su bienestar y ese número será distinto para cada uno de nosotros. Por ejemplo, una persona famosa podría necesitar estímulos constantes de sus admiradores, mientras que un matemático introvertido solo requeriría una caricia al año de su superior para mantener su buena salud física y mental.
La necesidad de estructurar el tiempo
La necesidad de estructura temporal se centra, según Berne, en la búsqueda humana de previsibilidad o reducción de los riesgos. Es decir, preferimos saber lo que esperar del tiempo que pasaremos en cualquier situación, particularmente en aquellas que nos resulten poco familiares, para reducir el desconcierto e incrementar la sensación de estar en control.
Berne habla de seis formas de estructuración del tiempo, percibidas en una escala de gratificación creciente. El individuo solitario, además, tendría una forma más de estructuración: la fantasía.
- El aislamiento – permanezco en grupo, pero no me relaciono para evitar el riesgo que siento a ser rechazado.
- Los rituales culturales, como los saludos y cualquier interacción en la que la secuencia sea previsible.
- Los pasatiempos – es el conocido «hablar por hablar», con temas ligeros y superficiales como el colegio de los niños, el tiempo y similares.
- Las actividades – de la conversación se pasa a la acción de alcanzar una meta o resultado.
- Los juegos – interacciones que acaban con los participantes sintiéndose mal.
- La intimidad – expresamos nuestros verdaderos sentimientos y deseos sin censura, por ello se considera la forma más intensa de estructuración del tiempo.
Si Berne hubiese seguido la idea de pirámide ascendente hacia la autorrealización de Maslow, hubiera posicionado la intimidad (conducta libre de condicionantes basada en la espontaneidad, la autonomía y la conciencia aquí-ahora) en la cúspide de las necesidades. Y, al igual que Maslow, Berne indicaba que solo unos pocos alcanzan ese estado adulto ideal (un 2%). Por supuesto, muchos discrepan de lo que Maslow y Berne pensaban.
Las necesidades según Christian Flèche
Para Christian Flèche («El cuerpo como herramienta de curación»), existen 17 necesidades biológicas que, en caso de no satisfacerse, generan conflictos en el individuo. Estas necesidades biológicas fundamentales corren de forma paralela a las etapas de desarrollo psicoafectivo del ser vivo:
- Necesidad de ser el proyecto de otra persona para ser retoño y sentido. La razón de ser.
- Necesidades arcaicas de supervivencia: comida, aire, perpetuar la especie (sexualidad).
- Necesidad de seguridad: protección contra las agresiones, los depredadores.
- Necesidad de comodidad: protección contra el frío, calor, rayos ultravioleta, necesidad de dormir.
- Necesidad de crecer y explorar.
- Necesidad de dar valor, sentido, a cada órgano físico.
- Necesidad de pertenencia, de inclusión en un grupo.
- Necesidad de amor, por parte de los demás y uno mismo (quererse y que te quieran).
- Necesidad relacional, social, sentirse valorado.
- Necesidad de tener un lugar propio en un territorio acotado, respetado y en un territorio sexual seguro.
- Necesidad de consciencia del propio pasado: poder nombrar lo que cada uno vive, tomar conciencia de ello, expresarlo en voz alta y curar los recuerdos familiares y personales inconscientes.
- Necesidad de ser escuchado en todas las emociones, de sentirse aceptado.
- Necesidad de guardar duelo por lo ideal, del padre o de la madre ideal que nunca tendré, del jefe ideal, de la mujer o los niños ideales…
- Necesidad de sentido, de referencias espirituales que no cambian.
- Necesidad de creación, de perpetuarse, de realizarse, de libertad, de lo desconocido, de lo espiritual que cambia.
- Necesidad de vivir el momento presente.
- Necesidad de no necesitar nada.
Las necesidades según Marshall B. Rosenberg
Para Marshal Rosenberg, todos los seres humanos compartimos las mismas necesidades y son las siguientes:
- Autonomía: elegir los propios sueños, objetivos y valores; elegir los planes para realizar nuestros sueños, objetivos y valores.
- Celebración: celebrar la creencia de la vida y los sueños realizados, conmemorar las pérdidas (duelo) de nuestros seres queridos, de nuestros sueños, etc.
- Comunión espiritual: belleza, armonía, inspiración, orden, paz.
- Interdependencia: aceptación, agradecimiento, amor, apoyo, calidez, cercanía, comprensión, comunidad, confianza, consideración, contribución al enriquecimiento de la vida (ejercer el propio poder de dar aquello que contribuye a la vida), empatía, honestidad (la honestidad que nos da poder para aprender de nuestras limitaciones), respeto, seguridad, seguridad emocional.
- Integridad: autenticidad, autoestima, creatividad, sentido.
- Juego: diversión, risa.
- Nutrición física: agua, aire, alimento, cobijo, contacto físico, descanso, expresión sexual, movimiento, ejercicio, protección frente a los organismos que amenazan nuestra vida (virus, bacterias, insectos, depredadores).

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