Ver el lado positivo de lo que nos incomoda, no va de ponerse unas gafas de color rosa y fingir que acabamos de cruzarnos con un unicornio, sino de educar nuestra atención para, poco a poco, adquirir una perspectiva constructiva de la vida.
Esto se hace con sencillas elecciones diarias, como el tipo de medio de comunicación con el que elegimos informarnos… pero hoy te hablaré de algo mucho más efectivo: el arte de elegir tus palabras para modificar esa perspectiva, con el objetivo de que afrontes mejor lo que te toca, cuando lo que te toca no te satisface. Para ello, te enseñaré cómo realizar pequeños ajustes en tu lenguaje, ajustes que te ayudarán a distanciarte de comportamientos limitantes que surgen como respuesta a lo que te dices, para encontrar un enfoque constructivo que te motive a actuar en positivo.
Del problema a la acción constructiva
Piénsalo: allí donde pones el foco de tu atención es hacia donde diriges todos tus recursos internos para que se movilicen. Por ejemplo, pensando en una presentación que has de realizar ante cientos de personas, podrías decirte:
❌ «Me pone nervioso hablar en público» ➡️ Tu atención se dirige hacia el sentimiento que te incomoda y no dejas de pensar en lo mal que lo vas a pasar.
✅ «Cuanto más practique la presentación, más seguro me sentiré hablando en público» ➡️ Tu atención se dirige hacia la seguridad que te da practicar antes de hablar en público y te tomas tu tiempo para hacerlo.
Es decir, la circunstancia no cambia (vas a tener que hablar en público), pero eligiendo uno u otro enunciado cambiará el significado que le das a esa obligación o necesidad y lo que haces o no haces antes de que ocurra.
- En el primer caso, todos tus recursos estarán dedicados exclusivamente a examinar el problema, una y otra vez, consumiendo toda tu energía de forma inadecuada debido a tu enfoque. Además, ese enfoque llegará acompañado de otros comportamientos de dudoso beneficio para ti: probablemente te quejes del trabajo o te bebas una copa de vino que no necesitas…
- Sin embargo, en el segundo de los casos, tu atención pasa a centrarse en un lugar creativo en el que sí puedes actuar (tienes tiempo para practicar) y dejas de mirar hacia el problema o, al menos, el problema deja de encontrarse en un primer plano y de consumir tu energía creativa, energía que podrás dedicar a practicar y a sentirte mejor con la situación que antes te incomodaba.
¿Cómo hacerlo?
Para dominar este arte, primeramente será necesario que te hagas consciente de lo que dices, detectando lo que te limita de lo que dices (lo que enfocas de forma negativa a través del lenguaje) y, después, que practiques cambios hacia un enfoque que contemple la acción constructiva y no el problema, mejorando con ello cómo te sientes y lo que haces.
Para ir calentando motores y que tengas un amplio repertorio que te sirva de modelo a la hora de adaptarlo a tus propias necesidades, en la siguiente tabla encontrarás numerosos ejemplos con alternativas de diversas áreas de la vida cotidiana. ¿Te suenan?
|
Enfoque hostil del lenguaje |
Enfoque constructivo del lenguaje |
| «¿Por qué me encuentro mal?» | «¿Cómo puedo estar bien?» / «¿Qué puedo aprender de cómo me siento?» |
| «Es una mala persona» | «Ha elegido las palabras incorrectas» |
| «He suspendido el examen porque soy idiota» | «No era la nota que esperaba, pero todo el mundo tropieza de vez en cuando» |
| «Odio mi trabajo» | «Estoy agradecido por tener un trabajo que me haga levantarme cada día y me permita obtener ingresos para vivir de forma autónoma» |
| «No estoy lo suficientemente cualificado» | «Puedo aprender cosas nuevas» |
| «Me ha dejado, ya nadie me querrá» / «Me ha dejado porque no valgo la pena» / «Me ha dejado porque no soy lo suficientemente bueno» | «Estoy disponible de nuevo» / «He aprendido mucho de mí mismo en esta relación para aplicar cuando una nueva comience» |
| «Este niño es agotador» | «Este niño está lleno de vida» |
| «Mis padres son mayores y necesitan mi ayuda» | «Mis padres son adultos y pueden hacerlo por sí mismos» |
| «Estoy deprimido» | «Necesito recargar las pilas para emocionarme de nuevo con la vida» |
| «Siempre lo dejo todo a medias» | «Todavía no he encontrado algo que me motive lo suficiente» |
| «No podré hacerlo» | «Todavía no sé si podré hacerlo, pero lo intentaré» |
| «La vida me presenta demasiados problemas» | «La vida me presenta nuevas oportunidades» |
| «Me he quedado sin trabajo, nadie me llamará, soy demasiado mayor para estar en paro» | «Ahora tengo el tiempo que siempre he deseado para prestarme atención y abrirme a oportunidades que antes no veía» |
| «Me ha salido fatal» | «Queda lugar para mejora» |
| «¿A cuánto asciende el daño?» | «¿Cuál es el precio?» |
| «Lo intentaré / lo estoy intentando» | «Lo haré / lo estoy haciendo» |
| «Me siento frustrado» | «Lo haré de otra forma» |
| «No soy bueno en esto» | «Estoy aprendiendo a hacerlo» / «Hasta ahora no era bueno en esto» |
| «Estoy en crisis» | «Tengo la oportunidad de mejorar mi vida» |
| «Detesto el tráfico, siempre me hace llegar tarde» | «Mejor tarde que nunca» |
| «Mucha gente me critica» | «La gente me presta atención» |
| «Soy una perfeccionista» | «Soy cuidadosa con lo que hago» |
| «Es imposible trabajar con ese alumno, se pasa la clase interrumpiendo» | «Ese alumno tiene mucho que decir» |
| «No tengo tiempo para salir con mis amigos» | «He elegido priorizar a mi familia» |
Ahora te toca a ti
- Identifica una obligación que te pese, que no te apetezca o cualquier enunciado en el que estés dirigiendo tu atención hacia el problema, creando una imagen mental negativa de este.
- Encuentra un enfoque que se dirija a lo que puedes hacer, algo sobre lo que puedes actuar.
- Lee ambos en alto, ¿cuál te hace sentir mejor?
Enfocarse en lo positivo requiere práctica y nos aleja de la tendencia general a sentirnos víctimas de las circunstancias para centrarnos en nuestras capacidades adultas. Y sí, puede que las circunstancias sean exigentes (la vida humana lo es), pero estoy segura de que este truco cambiará cómo te enfrentas a ellas.
Si te ha gustado y quieres ampliar tus herramientas con más técnicas como esta, el libro «Más Vale Bueno Por Conocer» está lleno de oportunidades para ti.

Masvalebuenoporconocer.com es un espacio para reinventarte, inspirarte y educar desde una nueva perspectiva. Y si quieres elegir el cambio positivo como forma de vida, encuentra inspiración ahora con tu ejemplar de «Más Vale Bueno Por Conocer» en papel. ¡Adelante!

